> El diario de Antonio: enero 2014

jueves, 30 de enero de 2014

Portadas temáticas #1: Chicas en primer plano

¡Hola! Hoy vengo con una nueva sección: "Portadas temáticas". Tomé la idea del blog El desván de los sueños. La sección me pareció muy original y divertida, por lo que decidí incorporarla al blog. Para la primera entrada he escogido las portadas con una chica en primer plano. En la literatura juvenil es muy habitual este tipo de portadas, y en mi opinión es una idea muy acertada siempre que la chica estén representada según aparece descrita en el libro. A continuación os muestro algunas portadas con un primer plano:

    
   
   
   

¿Os gustan este tipo de portadas? ¿Qué opináis de las que os he enseñado?

jueves, 9 de enero de 2014

Reseña: Rastro

LA SINOPSIS Y LA OPINIÓN CONTIENEN SPOILERS DEL LIBRO ANTERIOR

-Datos técnicos
-Autora: Maggie Stiefvater
-Editorial: SM
-Traductores: Jaime Valero y Xohana Bastida
-Número de páginas: 430

-Sinopsis
Por más que lo desees, es imposible detener el tiempo: pasa y lo cambia todo. Y lo malo es que te arrastra consigo. El invierno ha acabado. Para algunos es una época de cambios. De transformaciones. Pero solo para algunos. Sam sigue siendo Sam. Cole sigue siendo Cole. Isabel no sabe lo que quiere, pero sigue siendo quien es. Solo Grace no está a gusto en su propia piel. Primavera: una estación de historias que empiezan y de otras que terminan. De despedidas. De abandonos. Pero todo abandono deja un rastro.

Rastro es la segunda parte de la trilogía Los lobos de Mercy Falls. En este libro, Sam parece haber dejado de ser un licántropo, mientras que Grace comienza a dar indicios de estar a punto de sufrir la transformación. En esta entrega hay dos personajes principales más: Isabel y Cole. A Isabel ya la conocemos del primer libro y en este cobra mucha importancia, mientras que Cole es un lobo nuevo de la manada. El aumento de los personajes hace que Sam y Grace aparezcan menos y que su relación de amor sea menos predominante. En esta ocasión, como los tonos verdes de la cubierta y la sinopsis nos indican, la historia transcurre durante los comienzos de la primavera. Comencé este libro con cautela, pues la primera entrega de esta trilogía me fascinó, y tenía miedo de que esta segunda parte no estuviese a su altura y, además, eran numerosas las críticas que corroboraban esa idea. Sin embargo, cuando acabé la novela me llevé una grata sorpresa, pues aunque es muy distinta que Temblor, me gustó mucho y me enganchó. De hecho, desde las primeras páginas me sumergí en la historia de este libro y lo leí en poco tiempo, pues deseaba saber qué iba a pasar. Sin duda, es una novela muy entretenida que merece la pena si has leído el primero de esta trilogía.

En este libro continuamos palpando el delicado, preciso y cercano estilo de Maggie . En Temblor había dos narradores, mientras que en éste nos encontramos con cuatro: Sam, Grace, Isabel y Cole. Esto me ha gustado, porque de este modo conocemos mejor los pensamientos y la historia de cada personaje. No obstante, también le he encontrado una pega, y es que había veces en que me liaba, pues se cambiaba muy rápido de narrador. En la primera parte gran parte de la historia giraba entorno al romance entre Grace y Sam, mientras que en ésta nos encontramos con momentos románticos en dosis más pequeñas. Esto permite que se desarrolle una segunda historia de amor, la cual queda un poco desdibujada -supongo que para darle más juego en Siempre-. De la sinopsis se deduce un suceso clave en la trama, que además aparece en la primera frase del libro. Esto, lejos de restar mi interés por la lectura, lo ha aumentado, pues deseaba conocer los motivos y las consecuencias, así como ver cómo se daba el susodicho. El modo en que se nos fue preparando y acercando me gustó, ya que se daban detalles y te hacía cavilar sobre cómo seguiría todo. Cómo se produjo también me pareció adecuado, ya que aunque pueda parecer un poco precipitado, te deja con la miel en los labios, deseando saber qué ocurrirá después y cómo afrontará cada uno la difícil situación.

A lo largo de la novela se observa la fuerte evolución sufrida por los personajes respecto al anterior. Ahora son más maduros y se conocen cosas sobre su historia y su familia que permiten entenderlos mejor. Los dos personajes principales continúan siendo Sam y Grace, aunque ahora comparten protagonismo con Isabel y Cole. Sam continúa siendo un personaje romántico, detallista y sensible, aunque también deja ver su faceta más cautelosa y consecuente, pues los hechos así lo requieren. También es más empático y protector, pues se le ha asignado un nuevo cargo. Grace también ha madurado, tomando sus propias decisiones y enfrentándose a sus problemas, aunque a veces esto suponga un riesgo. Por otra parte, está Isabel, un personaje que conocimos en el primer libro y que en éste está mejor perfilada y descrita: es una joven que, aunque aparente ser dura e insensible, en verdad tiene buen corazón y se preocupa por los demás. También tenemos a Cole, que es bastante peculiar; tras su máscara de indiferencia se esconde un chico lleno de inseguridades y anhelos, que a lo largo del libro nos demuestra que merece la pena conocerlo más a fondo. Además, hay personajes secundarios: los padres de Grace, el padre de Isabel, Rachel, Victor...

El desenlace del libro, como comenté antes, te deja con muchas ganas de leer el último tomo de la trilogía, pues es muy abierto y hay muchas cabos sueltos que han de ser atados. Reconozco que es un poco precipitado, pues lo que es el clímax de la obra se da en las últimas páginas, pero aun así, no me pareció un mal final ni tampoco vi una mala preparación para el mismo, por lo que quedé satisfecho con él. En defintiva, Rastro es una continuación estupenda para un libro que me maravilló, y que me ha dejado muy satisfecho tras la oleada de malas críticas que estaba cosechando. La autora demuestra una vez más que su don para la escritura es innato, con una prosa poética, limpia y cercana, que te permite introducirte en la historia desde el principio al final, sin aburrirte pese a la escasez de acción. En esta entrega, dejamos un poco de lado el romance -eso sí, continúa muy presente en la historia-, y nos adentramos en una novela menos romántica. Los personajes se han visto afectados por una gran evolución, haciéndolos más maduros y preparándolos para situaciones más difíciles. También los hay nuevos, y aportan interés a la novela. Para concluir, he de decir que el desenlace es muy abierto y promete una tercera parte tan buena como estas dos, así que espero que esto se cumpla.

Esta es una historia de amor. Jamás imaginé que hubiera tantos tipos de amor, ni que el amor pudiera obligar a la gente a hacer tantas cosas diferentes. Jamás imaginé que hubiera tantas formas de decir adiós.


sábado, 4 de enero de 2014

Reseña: Temblor



-Datos técnicos
-Autora: Maggie Stiefvater
-Editorial: SM
-Traductores: Alexandre Casal Vázquez y Xohana Bastida
-Número de páginas: 448

-Sinopsis
Cuando el amor te hace temblar en otoño es mejor que el invierno no llegue nunca: las primeras nevadas pueden arrebatarte a quien más deseas. Hace años Grace estuvo a punto de morir devorada por una manada de lobos. Inexplicablemente, uno de ellos, un lobo de intensos ojos amarillos, la salvó. Desde entonces todos los inviernos Grace se asoma al bosque y, desde la distancia, lobo y chica se observan. Cuando llega el calor, la manada desaparece y, con ella, “su lobo”. Pero este año, Grace deseará que el invierno no llegue y que el otoño dure para siempre. Ha conocido a un chico, se llama Sam. Es un tipo normal, salvo por sus ojos. Son de un extraño color amarillo.

Temblor está situado en una pequeña localidad de Minnesota llamada Mercy Falls. En este pequeño y, aparentemente tranquilo pueblo, hay un bosque con una manada de lobos que, para nuestra protagonista, Grace Brisbane, son muy importantes. Cuando tenía once años, sufrió un ataque por parte de algunos de ellos. Estuvo a punto de morir, pero, extrañamente, un lobo de ojos amarillos la salvó. A partir de este momento, cada invierno, Grace observa a "su lobo" y "su lobo" la observa; ella desde su jardín y él desde el bosque. Sin embargo, durante la primavera y el verano, la manda desaparece. Este año Grace ha conido a un misterioso y llamativo joven llamado Sam Roth, que tiene una particularidad: sus ojos son amarillos. Este libro tiene una premisa de lo más interesante, que trata sobre un tema que no había leído nunca. Si a ello le sumamos la preciosa y cuidada edición y las múltiples críticas positivas, ya lo tiene todo para llamar la atención del lector. Por todos estos motivos tenía puestas unas expectativas muy altas en esta novela, que se han visto satisfechas e, incluso, superadas. Desde la primera hasta la última página me vi atrapado por una historia llena de romance y secretos y misterios por descubrir. Este libro, junto con su autora, han pasado a ser de mis preferidos, no sólo del año pasado, sino de siempre.

Una de las cosas que más me ha gustado de esta novela es, sin duda, la prosa de la autora. Tiene un estilo único y especial, que le hizo ganarse un hueco entre mis cinco autoras favoritas del año. Tiene una pluma muy poética y delicada, ya que la historia, principalmente romántica, así lo requiere. El ritmo, pese a carecer de mucha acción, es ágil, adictivo y te mantiene pegado a sus páginas. La ambientación me encantó, es muy invernal e idónea para leer en esta época del año. La trama está bien planteada y desarrollada: poco a poco se van desvelando misterios sobre los licántropos y se va avanzando en el romance entre Grace y Sam. Su relación es realista y creíble, pues ambos se enamoran lentamente y sus sentimientos van evolucionando. Me gustó mucho cómo está construida esta historia de amor, con momentos y diálogos mágicos y románticos, en los que cada uno abre sus emociones al otro. Un aspecto a favor de la novela es que se alternan capítulos contados por Sam y capítulos contados por Grace. Esto permite conocer más de cerca a cada personaje y sus impresiones y pensamientos. Esta novela no es únicamente romántica, sino que hay otros asuntos que aparecen tratados: los licántropos, la amistad y la familia. Estos hombres lobo están perfilados y descritos con gran detalle y juegan un rol muy importante en la historia; la autora ha sabido exprimir al máximo la idea.

Los personajes me han conquistado, ya que son muy realistas y cercanos. Están muy bien caracterizados y perfilados, tanto física como psicológicamente, y su evolución es notable y creíble. La autora consiguió conectarme con ellos y hacerme sentir identificado en muchas ocasiones. La protagonista femenina se llama Grace Brisbane, y es una joven independiente -pasa la mayor parte del tiempo en ausencia de sus padres, que siempre están ocupados-, inteligente y sensata. El personaje principal masculino es Sam o Samuel Roth. Se trata de un chico muy romántico, protector y cariñoso. Juntos forman una pareja idónea, pues ambos se ayudan y se comprenden. También hay personajes secundarios, que aportan emoción e intriga a la historia, haciéndola más interesante y compleja. Aparecen Jack e Isabel Culpeper; los dos son compañeros de instituto de Grace y se harán un hueco importante en su vida. También tenemos a las dos mejores amigas de Grace: Olivia -que es inteligente y creativa-, y Rachel -que es comprensiva y divertida-. Por otra parte, aparecen los padres de Grace, que, aunque son ausentes y despreocupados, en el fondo la quieren y la protegen. En último lugar, están algunos de los lobos de la manada, como, por ejemplo, Beck, Paul y Shelby.

El desenlace me gustó mucho. La autora nos va acercando poco a poco a él, con una serie de acontecimientos que se sucedían uno tras otro y que me hacían tener ganas de saber cómo acabaría todo pero, por otra parte, me daba pena que se acabara el libro. La conclusión para la historia me gustó mucho y, aunque quedan atados todos los cabos sueltos, me dejó con ganas de leer la segunda parte -la cual estoy leyendo ahora mismo-, y así conocer más sobre los personajes y sobre lo sucedido. Temblor ha sido una lectura increíble y perfecta para leer en invierno tumbado en el sofá y con una buena manta, que tenéis que probar sí o sí. Tiene una trama muy interesante y llamativa que en el libro se ve reflejada con una buena base y un buen desarrollo de la misma. Habla sobre los licántropos, un tema que ha tratado con originalidad y que me ha gustado mucho. La autora tiene una prosa exquisita y, con gran delicadeza y detalle, nos describe los distintos lugares y los sentimientos de los personajes. Estos son de carne y hueso, realistas y cercanos, y hacen fácil la tarea de identificarse con ellos. Entre Grace y Sam surge una relación muy romántica y especial, con momentos y diálogos inolvidables. Su final, aunque es cerrado, te deja con ganas de continuar con la trilogía.

Y entonces la besé. Mis labios rozaron los suyos en una caricia suave, controlada. Incluso en aquel momento, no puede evitar analizar la situación, preguntarme cómo reaccionaría Grace y qué pensaría de mí, maravillarme ante el temblor que me había tensado la piel, contar que pasaban desde que nuestros labios se tocaron hasta que ella abrió los ojos.