> El diario de Antonio: agosto 2013

lunes, 19 de agosto de 2013

Reseña: Huellas y manchas

-Datos técnicos
-Autor: Jordi Sierra i Fabra
-Editorial: Plataforma Neo
-Número de páginas: 224
-ISBN: 978-84-15577-04-1

-Sinopsis
Cecilia tiene 17 años y cuida a su madre, enferma terminal. Al llegar la hora de la verdad, las preguntas no resueltas son más necesarias: ¿por qué la tuvo a ella mediante inseminación?, ¿por qué en Estados Unidos, sola, tan lejos de sus abuelos?, ¿qué esconde el pasado de su madre? Gracias a Emilio, un muchacho que vive encerrado en su casa y se comunica con el mundo únicamente mediante ordenadores, Cecilia descubrirá un secreto guardado durante años. Una novela única, excepcional, basada en un hecho real: el del primer nacido por inseminación que gracias a las tecnologías descubrió quién era su padre.

Comencé a leer este libro con unas expectativas no muy altas y no muy bajas. No esperaba que me sorprendiera, sino que tenía la esperanza de que fuese una lectura entretenida, ágil y fresca. Tiene una sinopsis que me llamaba bastante la atención -una adolescente se ve obligada a cuidar de su madre enferma y a la vez enfrentarse a los problemas típicos y no tan típicos de una chica de su edad-. Con un argumento como éste y perteneciendo al género romántico, no pude evitar pensar que se trataría de una novela empalagosa en la que la enfermedad de su madre estaría en segundo plano. En cambio, conforme iba avanzando en la lectura, me di cuenta de que no era así, sino que se trata de una historia dura en la que el sufrimiento y el dolor no se ocultan. Esto es lo que buscaba; un relato realista, que me hiciera pensar y reflexionar, y en este libro lo he encontrado. El autor no tiene reparos a la hora de relatarnos el doloroso día a día de madre e hija -mientras una está postrada en la cama, la otra está día y noche preocupada sin poder dormir ni apenas tener vida social-. El libro ha cumplido con mis expectativas, e incluso las ha superado. Ha creado una historia realista y encantadora, que ha hecho que disfrute de una lectura fresca, ágil y entretenida.

No se pude decir que el libro este lleno de sorpresas. Se trata de una lectura tranquila aunque ágil. Al principio del libro se plantea el problema principal, que es el que da pie al resto de la historia. Conforme vas avanzando en la lectura, se van generando otra serie de imprevistos que crean la intriga que caracteriza a la novela. El autor deja al lector siempre con una incógnita. El modo de escribir es el más adecuado para este tipo de relato, y a mí me ha gustado mucho. En las partes más dolorosas no se pone "sentimental", sino que las narra con la crudeza con que ocurren, sin ocultar los detalles. Pero, como la temática indica, no sólo se habla sobre esto, sino que el amor tiene un hueco secundario. ¿Cómo lo hace?, os preguntaréis. Pues en forma de triángulo amoroso -la protagonista está indecisa entre su actual novio, del que no sabe si siente amor o necesidad, y su antiguo amor, que vive encerrado entre ordenadores-. A pesar de ser un elemento tan típico y manido, me ha gustado mucho la forma en que se ha llevado, ya que no es empalagoso y tampoco precipitado. El equilibrio que ha encontrado el autor entre la trama principal y la trama amorosa es perfecto. El escritor ha llevado a cabo un gran trabajo, y sin duda, esta no es la última novela suya que leeré.

Los personajes no son muy abundantes, ya que la duración de la historia no lo permite. Los que hay están muy bien perfilados, y cada uno tiene una personalidad muy bien definida. Con cada palabra o gesto que hacían, me transmitían su dolor o felicidad, de forma que sufría o me alegraba cada vez que les pasaba algo. El autor consigue crear unos personajes muy realistas, tanto como la vida misma. Hay muchas novelas en las que se exaltan sus virtudes, mientras que en ésta su encanto reside en que son de carne y hueso. Aunque conecté muy bien con todos, hubo algunos momentos en los que me hubiera gustado conocerlos más, saber más sobre ellos y sobre su pasado. Con respecto a la forma en que actúan, a veces me ha parecido bastante "extraña". Hay ocasiones en que todo es muy precipitado, en que todo ocurre muy de repente -hubo veces en que tuve la sensación de que no tenían tiempo ni de respirar-. Pero todo esto que he dicho negativo no ha conseguido hacer que me decepcionasen, sino que me han gustado mucho los personajes elegidos para vivir esta historia. He conectado de maravilla con cada uno de ellos, y me he sentido identificado bastantes veces.

El final del libro me ha gustado y a la vez no me ha gustado. Lo que es el desenlace y el mensaje que este quiere transmitir, sin duda me ha gustado. Se trata de un libro de superación personal, y en el final este mensaje queda muy bien plasmado. Me ha emocionado la forma en que todo acaba, en los diferentes aspectos del libro. A pesar de que hay ciertas cosas que acaban de forma trágica, me ha gustado que lo hagan así, porque de esa forma la historia no deja de ser lo que es: un relato realista que pretende reflejar la difícil vida de una persona enferma y de los que la rodean. He sacado del libro una reflexión muy buena: cuando quieres algo y luchas por ello, tarde o temprano lo consigues. En cambio, por otra parte me hubiera gustado que el desenlace hubiese sido más lento, ya que todo ocurre de forma muy precipitada, muy de repente. Hubiera disfrutado más de él si todo se hubiera desarrollado de manera más tranquila. El libro también cuenta con un epílogo, y en él la protagonista ha hecho que me emocionase, tanto o más como con los tres últimos capítulos. El final ha sido, entre otros muchos, el motivo por el cual este libro me ha encantado y me ha dejado con muy buen sabor de boca, y me alegro de haberle brindado una oportunidad.

El amor no es como siempre lo soñamos, lo imaginamos o lo esperamos. El amor tiene muchas formas, y es, ante todo,un sentimiento, por más que nos esforcemos por convertirlo en imagen.

En definitiva, Huellas y manchas es un libro único que me ha hecho sentir de todo. Cuenta la triste y conmovedora historia de una madre y una hija, más únicas que nunca como consecuencia de una enfermedad crónica. El autor narra este relato con mucha sencillez y realismo, sin caer en el sentimentalismo extremo. No se oculta en ningún momento el dolor, sino que se hace presente en cada página, enseñándonos que no todo en la vida son finales felices, sino que hay personas que sufren. Se trata de un libro cargado de enseñanzas y valores de superación personal, escritos en forma de frases para enmarcar. Aunque me hubiese gustado conocer un poco más sobre la historia y sobre los personajes, sin duda me quedo con el recuerdo de un duro y desgarrador relato, que ha conseguido demostrarme que como dice el dicho, lo último que deberíamos perder es la esperanza.

3,5/5